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Abengoa no es la única ingeniería con problemas de pago. Isolux, la compañía controlada por Luis Delso, ha elevado a más de 365 días los retrasos en los abonos de las facturas a los proveedores, lo que ha desatado las alarmas en la banca. Varias entidades extranjeras han dejado ya de prestar dinero a la compañía por el riesgo de cobro, lo que complica aún más el futuro del grupo.
Fuentes próximas a los acreedores aseguran que la constructora tiene varias obras paradas por falta de financiación, debido a que determinados bancos internacionales han decidido no concederle más créditos. Uno de ellos es Bank of America Merrill Lynch, que ya en 2014 exigió el recobro de un crédito de 40 millones y rompió relaciones con Isolux. Aunque la empresa consiguió refinanciar ciertas líneas de liquidez y un crédito sindicado por 263 millones hasta 2020, lo cierto es que su posición de caja a corto plazo se ha resentido notablemente.
Según los datos del grupo a 30 de septiembre, Isolux disponía de líneas de financiación a corto plazo, incluido el 'factoring', por 118,91 millones de euros, frente a los 211 millones que contabilizaba un año antes. Es decir, cuenta con casi un 45% menos de dinero para hacer frente a sus pagos más inmediatos. Actualmente, la compañía de ingeniería debe afrontar vencimientos a corto plazo por 267,65 millones sobre una deuda corporativa de 1.600 millones y un pasivo global de 4.000 millones. Como en Abengoa, su endeudamiento está compuesto por préstamos tradicionales, bonos y 'project finance'.

Por este desequilibrio, Isolux está demorando el pago de las facturas. La compañía reconoce que el pasado año ya no cumplía con el plazo máximo establecido por ley para abonar las facturas a proveedores españoles, fijado en 60 días. El grupo de Luis Delso, que tiene sus acciones a través de una sociedad domiciliada en Holanda, excedió en 80 días el pago del 55% de sus deudas, frente a los 38 días de retraso que ya acumulaba en 2013.
En consecuencia, Isolux pagaba ya a 140 días, una situación que, según fuentes próximas a los acreedores, se ha deteriorado de forma notable a lo largo de este ejercicio. Las mismas fuentes elevan hasta 420 días el cumplimiento de algunas obligaciones con proveedores, algunos de los cuales han confirmado a El Confidencial que desde hace tiempo están recibiendo pagarés a un año como contrapartida a sus servicios.
Fuentes oficiales de Isolux no han contestado a las llamadas de este medio para conocer su versión sobre esta información. El último informe anual de la compañía señala que “la política de pagos a proveedores del grupo conforme a lo antes señalado responde a los pactos alcanzados de común acuerdo con aquellos y toma en consideración las circunstancias del mercado, teniendo en cuenta el volumen de obras y suministros derivados de contratos suscritos con diferentes administraciones públicas, así como el periodo de cobro habitual en los sectores de actividad en los que opera”.
Ventas urgentes y en cuarentena
Ante esta coyuntura, la única solución que tiene Isolux para corregir el desequilibrio es acelerar la venta de activos a la que se comprometió el pasado verano cuando refinanció parte de su deuda. La sociedad tiene en el mercado sus redes de transmisión en Brasil y T-Solar, su filial de renovables. Los activos en la alicaída economía latinoamericana han sido ofrecidos a numerosos fondos, que han declinado comprarlos por el desplome del PIB local -4,5% en el tercer trimestre- y la incertidumbre política, que puede acabar con la recusación de la presidenta Dilma Rousseff.

Por su parte, T-Solar lleva casi ocho meses tratando de refinanciar sus 1.000 millones de deuda con Caixabank, Santander y BBVA, elemento básico para su posterior venta. Aunque Antonio Portela, consejero delegado de Isolux, aseguró a finales de septiembre que el acuerdo con los acreedores está hecho, lo cierto es que aún no se ha firmado. El reflejo de estos problemas es que el precio de los bonos emitidos en 2014 está en mínimos históricos, al desplomarse hasta apenas el 26% de su valor facial.
Isolux perdió 19,9 millones de euros entre enero y septiembre de 2015, lo que supone un incremento del 18,6% en las pérdidas debido, precisamente, a la cancelación de dos proyectos que tenía en Brasil, anulaciones que también impactaron en su ebitda. La agencia de 'rating' Fitch, que tiene a la empresa calificada como bono basura, advierte de que la compañía "podría sufrir algún tipo de tensión de liquidez si las desinversiones puestas en marcha no se completan tal como están previstas". Especialmente, si el fondo de inversión canadiense PSP no le abona los 197 millones por la disolución de una alianza para invertir en infraestructuras y lleva el conflicto a los tribunales de arbitraje.

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Los socios canadienses de Florentino Pérez en la fallida plataforma gasista de Castor han llevado a la compañía que preside, ACS (ver cotización), ante el tribunal de arbitraje Cámara Internacional de Comercio con sede en París, por un desacuerdo en cómo se ha repartido la indemnización abonada por el Gobierno tras hibernar el almacén de gas.
Así lo explica la petrolera canadiense en su carta a los accionistas que hizo pública en la celebración de la junta. En la misiva, que firman el presidente de la compañía, Harold Sonny Gordon; y su consejero delegado, Jaffar Kahn; se señala textualmente que “se ha iniciado el proceso de arbitraje vinculante contra ACS bajo los auspicios de la Cámara Internacional de Comercio en París con el fin de resolver la disputa entre las partes".
Como ya avanzó El Confidencial las diferencias se deben a cómo ACS refinanció una parte de la deuda pendiente de Escal, la filial de ambos grupos que construyó Castor, el almacén gasista submarino que tuvo que cerrarse por causar terremotos en la costa de Castellón.
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Los canadienses cuestionan que la fórmula que adoptó a ACS para refinanciar la deuda pendiente una vez cobrados los fondos del Gobierno, “fuese la mejor opción para los intereses de Escal UGS”, donde ambos socios comparten capital, pero en cuya sociedad ACS cuenta con el 67% y Dundee Energy sólo mantiene el 33% restante. Por ello, ha impugnado legalmente la operación, además de acudir al tribunal de arbitraje.
En la misiva a los accionistas de la petrolera se dan más detalles. Se cifra el problema en cómo se reparten 240 millones de euros que “se utilizaron para pagar los préstamos de accionistas, exclusivamente de ACS”, marginando al resto del capital, es decir, a los canadienses. La operación se llevó a cabo en noviembre de 2014, tras haber cobrado la indemnización gubernamental.
Parcialidad de ACS
Dundee Energy es de la opinión de que ACS actuó de manera parcial y discriminatoria hacia los minoritarios del proyecto ya “que no sólo la operación anterior fue contraria a los intereses corporativos de Escal, sino que también se ignoraron los derechos de propiedad de los préstamos de capital”.
A juicio de la petrolera canadiense, la actuación de la constructora presidida por Florentino Pérez viola los acuerdos establecidos y en el Memorando de Entendimiento fechado en 2007 entre Dundee Energy y ACS.
Dos lados del Atlántico
Si esta es la situación a un lado del Atlántico, en la otra orilla ACS ha optado en sus resultados del primer semestre del año en curso por evitar referencia alguna ni a Escal, ni a Castor ni al pleito con los canadienses.
Pese a que el Gobierno de Mariano Rajoy se apresuró en abonar 1.415 millones a ACS y sus socios a cambio de subir la factura del gas de todos los españoles en 182 euros anuales, es curioso que ni cobrando se hayan acabado los problemas. Además, los promotores de la plataforma todavía esperan pagos pendientes, tal y como señala la carta a los accionistas de Dundee Energy.
“Escal tiene derechos de remuneración adicional, a saber, la remuneración financiera para el período comprendido entre la fecha de puesta en servicio provisional del Proyecto Castor el 5 de julio de 2012 hasta el 4 de octubre de 2014, así como el reembolso de los gastos de operación y mantenimiento incurridos durante este período. Al escribir estas líneas, Escal sigue esperando la notificación formal de la cantidad y el momento de estos pagos adicionales” señala la misiva.

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