Miércoles, 08 Julio 2015 13:01

El juez sospecha del negocio de un hijo de Pujol con Bonis

Canarias 7.

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata imputa a Jordi Pujol Ferrusola la elaboración de facturas falsas por 1,2 millones por unos trabajos en México y el cobro de otros 650.000 euros en base a contratos de consultoría en Gabón de los que no consta trabajo alguno. En las operaciones en México intervino el expolítico canario Julio Bonis.

Estas acusaciones se le atribuyen a Pujol Ferrusola en un auto en el que se rechaza el archivo del caso contra el empresario Luis Delso, quien pagó 15,2 millones de euros en 2008 al hijo del expresidente catalán por su parte de un proyecto urbanístico en México que, dos años antes, había comprado por solo 1,2 millones. En esa compra, el vendedor fue una empresa de Julio Bonis, exconsejero canario de Presidencia y amigo personal de Luis Delso, con quien coincidió en Trasmediterránea.

El magistrado desgrana tres operaciones en las que participaron Delso (presidente de Isolux) y Pujol Ferrusola en esos dos países y que le reportaron beneficios millonarios mediante facturas falsas y contratos ficticios.

El juez detalla que el Grupo Isolux contrató en 2006 a tres sociedades vinculadas con Pujol Ferrusola -Iniciatives Marketing i Inversions, Project Marketing Cat y Active Translation- mediante facturas falsas por 1,2 millones de euros para la «colaboración en proyectos de construcción y concesiones de infraestructuras en México».

Una de las operaciones sospechosas que detalla el juez se refiere a la compra por parte de Delso de una participación del 21% que Pujol Ferrusola tenía en el negocio inmobiliario Azul de Cortés, en la región mexicana de Baja California. En ese negocio es donde estaba presente Julio Bonis. Pujol Ferrusola compró en 2006 esa participación a la empresa Juandro Constructores, que había adquirido los terrenos previamente, por 1.397.500 dólares, y en 2008 vendió ese porcentaje a Isolux por 15,2 millones de euros, lo que le reportó un beneficio neto de 14 millones de euros en tan solo dos años. Según el juez, Delso y el hijo del expresidente catalán «pudieron concertarse» en varias reuniones que celebraron en Madrid «para introducir a Pujol Ferrusola en el negocio de Azul de Cortés, con el único objetivo de que después le compraran su parte con inmensas plusvalías». Bonis declaró en la Audiencia y defendió la legalidad de su actuación.

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