Viernes, 10 Enero 2014 10:11

La borrasca empapa Gran Canaria y recubre de blanco la Cumbre

 

LA PROVINCIA

El primer temporal del invierno que sacude Gran Canaria dejó este jueves una estampa efímera, pero agradable al fin y al cabo. La de un paisaje cubierto de blanco durante unos cuantos minutos gracias al aguanieve y a las leves nevadas que durante el día de ayer se registraron en la Cumbre. El frente frío que barrió el archipiélago de oeste a este entró con fuerza en La Palma, El Hierro, La Gomera y Tenerife y se hizo oír -y mucho- en Gran Canaria, pero no se tradujo en una estampa duradera que satisficiese a la legión de miles de oriundos que enfilaron hacia Los Pechos -muchos de ellos engañados por imágenes de anteriores episodios meteorológicos difundidas por wasap y redes sociales- ni tampoco hizo correr barrancos.


Lo cierto es que la poca nieve que cuajó se limitó a vestir de blanco a ratos los pinares más próximos a las instalaciones militares del lugar y poco más. La sucesión de cencelladas, heladas, granizadas y precipitaciones en forma de aguanieve fueron la nota predominante del día. Miles de personas enfilaron la carretera del Centro con la ilusión de encontrar una postal más propia de latitudes nórdicas, y los 1,5 grados que marcaban los termómetros en San Mateo a las 11.40 horas alentaban las esperanzas de la mayoría de encontrar pinos totalmente congelados y carreteras pintadas de blanco. Sin embargo, el panorama fue otro.


Con mucho frío y granizo, lo que descargaron las nubes tímidamente a lo largo y ancho de la orografía insular fue agua. El tope se registró en el Sur, en la estación meteorológica ubicada cerca del Faro de Maspalomas. Allí cayó un aguacero entre las cinco y las seis de la mañana que se saldó con un primer 'palo' de casi 20 litros. El recuento al final de la jornada se quedaría en 23,5. Playa del Inglés, con 13 grados, quedó desierta, provocando el asombro de los turistas. Un poco más hacia el oeste, en el Puerto de Mogán, llegó a granizar también a la misma hora. Este fenómeno se repitió en puntos como Valsequillo, la Caldera de Los Marteles, el pago de Tunte, El Sequero, Tafira, El Batán, San Roque y Cazadores.


Mientras, las precipitaciones en la capital y en el este de la isla oscilaron entre los 14,4 litros de La Plaza de La Feria y los 6 del Aeropuerto. Valores más que discretos.


Agua y nieve brillaron casi por ausencia, pero la peregrinación hacia Los Llanos de la Pez e inmediaciones obligaron al Cabildo de Gran Canaria a cortar dos carreteras, la GC-130 y la GC-134, ante el trasiego de coches y el riesgo de que el bajón en el mercurio convirtiese el asfalto en una trampa mortal para turismos que no suelen estar equipados precisamente con cadenas para sus ruedas.


La ausencia de viento derivó en una mañana casi vacía de incidentes, pero no por ello tranquila. Y es que el cielo permaneció varias horas tronando gracias a una sucesión de tormentas con fuerte aparato eléctrico que convirtieron la noche en todo un espectáculo.


El radar de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) contabilizó nada menos que 3.195 rayos entre las siete de la mañana y las cinco de la tarde de ayer. La mayoría de ellos se registraron al norte de las islas, pero otra buena ración salpicó la isla y dio algún que otro susto, como el que impactó sobre uno de los bloques de la Vega de San José [ver página 71], con caída de cascotes incluida.


Por lo demás, los servicios de emergencia no tuvieron que hacer grandes esfuerzos ni despliegues, excepción hecha de las salidas aisladas para retirar las piedras caídas sobre las carreteras GC-200, en Guayedra, y en la GC-505, que conecta la presa de Soria con el pago de Cercados de Espino.


La ciudad aguantó bien el envite. En Triana, donde más de uno había programado una mañana de compras, la borrasca obsequió a los comerciantes con una suerte de chirimiri tras la tromba de las seis de la mañana. En dos 'tandas' de diez minutos cada una el pluviómetro subió hasta marcar nueve litros de precipitación.


Las clases no se suspendieron y la prealerta lanzada por la Aemet, que había fijado en Gran Canaria la cota de nieve a partir de los 1.800 metros, fue retirada por la tarde conforme el frente se acercaba, ya con menos fuerza, hasta las islas de Lanzarote y Fuerteventura, donde comenzó a lloviznar pasadas las nueve de la noche.


En la provincia vecina, La Victoria de Acentejo (Tenerife) aguantó la mayor parte del chaparrón, con casi 50 litros. En el Aeropuerto Reina Sofía, en Candelaria y en Santa Cruz se rozaron los 40, mientras que en La Gomera. La Palma y El Hierro la influencia del fenómeno meteorológico adverso fue menor.


Las islas prolongan así un mes de diciembre más que lluvioso, en el que se contabilizaron al menos cuatro grandes episodios con agua de por medio. La Aemet reseñó ayer que hoy, a priori, se darán menos requisitos para que se pueda repetir de nuevo la anhelada estampa de una Cumbre blanca.

Deja un comentario