Martes, 09 Febrero 2021 14:59

Dos policias de Mogán condenados a 7 años y seis meses de prisión por torturas y lesiones.

Los dos policias acusados de un delito de tortura y otro de lesiones,asumidos y consumados hacia una víctima de origen senegalés con residencia reconocida en la UE han sido condenados a siete años y seis meses de prisión.

Además, ambos acusados tendrán 10 años de inhabilitación absoluta y tienen la obligación de indemnizar a la víctima con 20.745,75 euros por las lesiones, 2.936 por las secuelas y 20.000 por el daño moral. El fallo declara la responsabilidad civil subsidiaria del Ayuntamiento de Mogán en el abono de estas sumas.

Los hechos ocurrieron en 2011 cuando, sobre las 21.40 horas del 8 de enero de 2011, los acusados, en su calidad de agentes de la policía local de Mogán, se encontraban prestando servicio vestidos de paisano en el Centro Comercial de Puerto Rico (Mogán). En un momento dado, uno de los acusados se aproximó a la víctima, que se hallaba en la planta superior vendiendo collares en la terraza de un restaurante, y sin llegar a identificarse como agente de la autoridad, le requirió «para que le siguiese a un lugar apartado», expone el fallo. El perjudicado conocía a los agentes de la policía local acusados por haber intervenido los mismos en una actuación días antes contra un primo suyo que se dedicaba a la venta ambulante en la cual su familiar resultó lesionado, habiendo sido citado o propuesto en el procedimiento como testigo. El perjudicado «sintió miedo por su integridad y salió corriendo, iniciándose una persecución por el Centro Comercial, desde la planta superior hasta el supermercado situado en la planta baja», en cuyo interior uno de los encausados logró alcanzarlo, «le puso una zancadilla y tras caer éste al suelo, le propinó dos fuertes patadas y un puñetazo, colocándose a continuación encima para inmovilizarlo».

Seguidamente, «lo sacó a rastras del establecimiento» y en el exterior se personó su compañero, procediendo ambos acusados a golpear a la víctima empleando para ello unas porras u objetos contundentes de semejantes características. A continuación, sujetaron por el cinturón al vendedor y lo lanzaron violentamente contra el suelo, mientras el perjudicado, enfatiza la Sala, «gritaba de dolor y pedía auxilio a la gente que se hallaba presente por las inmediaciones».«Lo arrastraron a la fuerza»

Una vez reducida la víctima, que se encontraba maltrecho por los golpes recibidos, dice la resolución que los encausados «le esposaron la mano derecha con grilletes y de forma conjunta lo arrastraron a la fuerza entre los dos, agarrándolo del brazo y tirando del cinturón, hasta las dependencias policiales (…) eligiendo para llegar el camino por dónde no había cámaras de seguridad, propinándole en el trayecto diversos golpes en distintas zonas del cuerpo y menoscabando gravemente su integridad y dignidad». Durante el traslado, detalla la sentencia, la víctima «se tambaleaba por el dolor y pedía auxilio a todas las personas presentes, suplicando a gritos que llamaran a la Guardia Civil».

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