Lunes, 14 Septiembre 2020 20:16

Un aguililla resulta herida de bala

LA PROVINCIA
El Cabildo de Gran Canaria ha informado este lunes de la llegada de un aguililla herida al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, después de que un disparo le haya causado, presuntamente, una fractura en el húmero, después de que el domingo fuera el primer día de cacería con escopeta en la Isla.

El animal, según ha explicado el Cabildo en un comunicado, será operado por el personal insular este martes para tratarle este traumatismo y extirparle el perdigón.

Se trata de un ejemplar macho adulto que fue hallado malherido en medio del campo en Las Lagunetas, en San Mateo, por una viandante que alertó al Centro de la Institución y esperó junto al animal hasta que llegaran los técnicos.

Al llegar al Centro de Fauna, se le realizó una radiografía en la que los veterinarios pudieron observar, junto a la fractura de húmero, la presencia de un perdigón, si bien aún no han podido determinar si se encuentra en la musculatura o en la piel, ya que para ello habrá que esperar a la operación.

El animal permanece bajo vigilancia, está estabilizado con suero, se le está administrando un tratamiento de antibióticos, y además se le ha colocado un vendaje en la fractura.

El pronóstico de momento es reservado, ya que habrá que esperar a después de la intervención para observar la respuesta del animal y valorar el tiempo de su recuperación y, en su caso, de su puesta en libertad.

 

Los veterinarios del Centro estiman que, a tenor del estado del animal y la fractura, fue alcanzado por el disparo a primera hora del domingo, cuando se abrió la temporada de caza con escopeta en la Isla.

Esta ave rapaz, que está catalogada como especie protegida, se extiende por gran parte de Europa, y en Gran Canaria se la puede observar surcando el cielo en la zona de cumbre.

Medio centenar de denuncias el primer día de caza con escopeta
Asimismo, la Corporación insular anunció que este domingo recibió medio centenar de llamadas a través del Cecopin en las que se alertaba invasión y daños en propiedades privadas causadas por los cazadores durante esta primera jornada de caza con escopeta.

"Las llamadas para denunciar estas invasiones y cazar cerca de propiedades comenzaron desde el inicio de la temporada de caza, si bien ayer, por ser el primer día de cacería con escopeta para perdices rojas, palomas bravías y animales asilvestrados, se produjo un repunte", ha puntualizado el Cabildo en un comunicado.

Y ha recordado a los cazadores que deben respetar escrupulosamente la normativa vigente, que observa dos claves fundamentales, la primera de ellas es respetar las zonas de seguridad, es decir, no cazar con arma a menos de 50 metros de embalses y caminos, a menos de cien metros de viviendas y núcleos poblacionales, y no a menos de doscientos en zonas más concurridas como jardines y parques.

La segunda clave está en respetar las propiedades privadas, con o sin armas, ya sean viviendas o cercados, que es a donde van a refugiarse los animales una vez han ido escapando de las batidas a campo abierto, y a donde una minoría de cazadores con respecto al total –3.690 licencias-, se adentra para buscar la pieza, lo que ocasiona las llamadas por daños en tuberías, candados, vallas, cadenas y hasta muros de piedra para recuperar los hurones. Se trata de una minoría que genera enorme malestar y perjudica al resto del colectivo.

Según ha explicado el Ejecutivo insular, este domingo se dio la circunstancia, además, de que se sumaron cazadores de Tenerife y Lanzarote, de manera que la actividad en la cumbre fue incesante y los agentes de Medio Ambiente atendieron las situaciones más acuciantes, incluido un enfrentamiento con cazadores que se adentraron en un cercado con ganado.

Las sanciones previstas por la Ley de Caza de Canarias se clasifican de leves a muy graves y las sanciones oscilan entre 30 y 9.000 euros. Excepto las leves, el resto puede acarrear la retirada de la licencia y la inhabilitación para obtenerla durante uno a ocho años, ha matizado la Corporación insular.

La veda se mantiene en los terrenos afectados por los incendios del verano de 2019, esto es, 9.800 hectáreas distribuidas entre Artenara, Tejeda, Valleseco, Moya, San Mateo, Gáldar, Agaete y Guía, también se mantiene en las reservas naturales de los Tilos, Barranco Oscuro, Inagua y las Dunas, además de en todas las zonas de exclusión y uso restringido de los parajes protegidos.

Las prohibiciones, que afectan también a la temporada de caza del conejo con perro y hurón, la cetrería y la modalidad con arco abiertas en agosto, impiden igualmente cazar en el Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur, la Finca de Osorio, la Laguna de Valleseco, el arco entre las Salinas de Arinaga y Bahía de Formas, Corral de los Juncos, Llanos de la Pez, la Caldera de Bandama y en la zona de seguridad del Polvorín de Barranco Seco.

Además, la orden publicada por el Gobierno de Canarias y que sigue las determinaciones del Cabildo prohíbe la actividad cinegética en los vedados del Barranco de la Virgen y Azuaje para proteger la incipiente población de la paloma rabiche.

Se autoriza un número ilimitado de palomas bravías y animales asilvestrados como cotorras de Kramer y culebras reales de California, y en el caso de perdices rojas, las piezas permitidas son tres por cazador o nueve por cuadrilla, al igual que de conejos. Pueden utilizar hasta cuatro perros por cazador, 12 en el caso de cuadrillas de tres personas, que no pueden sumarse para formar bandadas de 24 perros.

La caza se llevará de jueves a domingos, y queda prohibido el uso de magnetófonos, fuentes luminosas artificiales, espejos y elementos para el deslumbramiento, explosivos, redes no selectivas, venenos y anestésicos, armas automáticas o semiautomáticas con más de dos cartuchos en el cargador, ballestas y medios de asfixia con gas o humo.

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