Martes, 04 Septiembre 2018 19:16

Al triple asesino de Jinámar solo le quedaban tres años de cárcel

Canarias 7.

Fernando Iglesias Espiño, condenado por degollar a su mujer y dos hijos en Jinámar en octubre de 1996, había cumplido 22 de los 25 años que como máximo puede pasar en la cárcel según el código vigente en el año de su condena. De ahí que «todas las hipótesis estén abiertas», tal y como señaló el el subdelegado del Gobierno en Orense, Emilio González Afonso.

La Policía y la Guardia Civil pide colaboración ciudadana
La Policía Nacional y la Guardia Civil han solicitado a través de sus redes sociales, entre ellas Twitter, la colaboración ciudadana para arrestar a Fernando Iglesias Espiño, el preso fugado desde hace más de dos semanas tras no regresar después de un permiso a la prisión de Pereiro de Aguiar, en Ourense.

Acompañado por la fotografía del preso, de 63 años, los perfiles en Twitter de ambos cuerpos hacen un llamamiento urgente a la ciudadanía para que si tiene alguna pista sobre este hombre, condenado a 25 años por asesinar a su mujer y a sus dos hijos en 1996, llamen al 091, 062 o 112.

Fernando Iglesias Espiño había salido de permiso penitenciario el fin de semana del pasado 11 de agosto y tenía que regresar dos días después, pero no se personó en el centro penitenciario.

El preso ingresó en prisión en octubre de 1996 y actualmente gozaba del tercer grado, en régimen abierto, que le permitía salir todos los fines de semana

Fernando Iglesias había acumulado más de 80 permisos durante su vida carcelaria, diez de ellos en el último año. Por eso a las autoridades les sorprende el hecho de que haya decidido fugarse ahora, cuando tan solo le restan tres años de condena. De ahí que, tal y como apuntó el subdelegado Emilio González, hay varias hipótesis sobre la mesa. Una de ellas es que al recluso le haya podido pasar algo, y más teniendo en cuenta que su salud se había debilitado en los últimos tiempos.

Un crimen atroz que conmocionó a todos
Su fuga ha vuelto a poner en la mente de todos el terrible crimen cometido por el parricida de Jinámar aquel trágico 17 de octubre de 1996.

Aquella noche, Fernando Iglesias, con graves problemas de alcoholismo, que tenía prohibida su entrada al domicilio familiar por orden judicial, decidió hacer caso omiso, como solía ser habitual. Tras entrar en el domicilio comenzó a discutir con su mujer, y acabó degollándola con un cuchillo. Hizo lo mismo con su hija de 18 años y su hijo de 12.

Al triple asesino de Jinámar solo le quedaban tres años de cárcel
Supuesto intento de suicidio
Tras cometer los crímenes, el parricida intentó suicidarse cortándose las venas e ingiriendo pastillas antidepresivas de su esposa. Tras cometer el crimen, dejó el arma en el fregadero y siguió bebiendo ron, mostrando una sangre fría terrible. El parricida intentó suicidarse cortándose las venas e ingiriendo pastillas antidepresivas de su mujer. El intento fue en vano, pues quince horas después del crimen, se despertó en el sofá del domicilio y llamó a la policía para confesar.

«Me pusieron de muy mala leche»
Durante el juicio, el taxista gallego confesó que «los maté porque me pusieron de muy mala leche y me cegué». Tras el veredicto de culpabilidad del jurado popular, con el atenuante de arrepentimiento, la Audiencia de Las Palmas le condenó a 18 años de prisión por acada uno de los tres asesinatos. Cumple condena en la prisión gallega Pereiro de Aguiar, en Orense.

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